martes, 18 de agosto de 2026

A 120 años del natalicio de Tina Modotti, al final recito el Tina Modotti ha muerto de Pablo Neruda

Tina Modotti ha muerto, de Pablo Neruda
Tina Modotti, hermana, no duermes, no, no duermes: tal vez tu corazón oye crecer la rosa de ayer, la última rosa de ayer, la nueva rosa. Descansa dulcemente, hermana. La nueva rosa es tuya, la tierra es tuya: te has puesto un nuevo traje de semilla profunda y tu suave silencio se llena de raíces. No dormirás en vano, hermana. Puro es tu dulce nombre, pura es tu frágil vida: De abeja, sombra, fuego, nieve, silencio, espuma: De acero, línea, polen, se construyó tu férrea, tu delgada estructura. El chacal a la alhaja de tu cuerpo dormido aún asoma la pluma y el alma ensangrentada como si tú pudieras, hermana, levantarte, sonriendo sobre el lodo. A mi patria te llevo para que no te toquen, a mi patria de nieve para que a tu pureza no llegue al asesino, ni el chacal, ni el vendido: allí estarás tranquila. ¿Oyes un paso, un paso lleno de pasos, algo grande desde la estepa, desde el Don, desde el frío? ¿Oyes un paso de soldado firme en la nieve? Hermana, son tus pasos. Ya pasarán un día por tu pequeña tumba, antes de que las rosas de ayer se desbaraten, Ya pasarán a ver los de un día, mañana, donde está ardiendo tu silencio. Un mundo marcha al sitio donde tú ibas, hermana, avanza cada día los cantos de tu boca en la boca del pueblo glorioso que tú amabas. Tu corazón era valiente. En las viejas cocinas de tu patria, en las rutas polvorientas, algo se dice y pasa, algo vuelve a la llama de tu dorado pueblo, algo despierta y canta. Son los tuyos, hermana: los que hoy te dicen tu nombre, los que de todas partes, del agua, de la tierra, con tu nombre otros nombres callamos y decimos, porque el Fuego no muere.

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